Triunfo de Fernando Toranzo en San Luis Potosí / Foto: NotimexPor: Ben
A nadie debe de extrañar el triunfo de el Partido Revolucionario Institucional en la mayor parte del país, pese a la enorme guerra mediática protagonizada por las tres grandes potencias políticas a lo largo de los últimos meses, al final fueron las fracturas en el seno perredista y la accidentada administración panista la que facilitó el regreso mayoritario del PRI en las instituciones legales de la república
¿Gano el mejor? Hacer una afirmación del tal atrevimiento es muy apresurado en estos momentos. Tal y como se había anunciado, el abstencionismo se hizo presente en mas del 50% de la población, y casi un 10% en el voto nulo, es decir, el destino político recayó en 4 de cada 10 personas con derecho a votar. Y aún, pese a eso, el revés a la administración calderonista es de llamar la atención.
El PRI gano por diferentes factores. De 2000 a la fecha, la atención y la crítica han estado en AN, que en dos periodos consecutivos en el poder federal no ha dado aún un balance positivo, (en especial con la administración Fox), esto sirvió para darle tranquilidad al viejo partido, y desde su imagen de tercera fuerza política, poder observar cuáles eran las ventajas y defectos de sus contrincantes.
Por ejemplo, el caso del PRD, que vio transformarse a su Mesías en su principal agresor, la figura de AMLO se convirtió de un referente a un estigma para el sol azteca, que vio demasiado cerca la posibilidad de instaurar un gobierno de ¿Izquierda? en el 2006, pero desde aquella vez que rozaron la cúspide, el partido amarillo ha venido en franco declive en casi todo el país (excepto el DF en donde está su principal bastión). La falta de presión en el Norte y el debilitamiento en el Sur regresó al partido de Jesús Ortega al lugar que tenían en el siglo pasado, como una lejana tercera minoria dentro del congreso y en la representación estatal. Víctima de sus propios errores, la renovación del PRD jamás llegó y al final decidió basarse en figuras ya quemadas (Bejarano, Encinas, el mismo Ortega) y en métodos populistas, antes de dar una imagen mas fresca frente a los nuevos votantes.
Sin la atención de los medios, con una aparente renovación en la generación de políticos encabezada por Peña Nieto en el Edo. Mex. y sin cometer errores cruciales (como la Biblioteca Vasconcelos, hacer su guerra sucia muy obvia, tener disputas en elecciones internas o propuestas absurdas como las del PVEM por decir ejemplos) el PRI no ganó confianza, pero se volvió la alternativa para los votantes que no quisieron anular su voto o que aplicaron el "voto de castigo" en sus entidades.
¿Y que tiene que ver esto con la economía? Pues que a partir de ahora, y gracias a la alianza con el PVEM, el tricolor tendrá mayoría absoluta dentro del congreso, es decir, que casi toda propuesta priísta podría pasar sin problemas. Aún queda la senciación de que el fantasma de la privatización podría regresar, pero todo esto depende de si el cambio en los orígenes políticos del PRI si fue de raíz, o si son jóvenes lobos hechos a la vieja escuela.
Faltan aún datos como el rango de edad de los que votaron, como quedó el estatus económico de cada estado y, obviamente, el escrutinio final.
Veremos que dice el tiempo
A nadie debe de extrañar el triunfo de el Partido Revolucionario Institucional en la mayor parte del país, pese a la enorme guerra mediática protagonizada por las tres grandes potencias políticas a lo largo de los últimos meses, al final fueron las fracturas en el seno perredista y la accidentada administración panista la que facilitó el regreso mayoritario del PRI en las instituciones legales de la república
¿Gano el mejor? Hacer una afirmación del tal atrevimiento es muy apresurado en estos momentos. Tal y como se había anunciado, el abstencionismo se hizo presente en mas del 50% de la población, y casi un 10% en el voto nulo, es decir, el destino político recayó en 4 de cada 10 personas con derecho a votar. Y aún, pese a eso, el revés a la administración calderonista es de llamar la atención.
El PRI gano por diferentes factores. De 2000 a la fecha, la atención y la crítica han estado en AN, que en dos periodos consecutivos en el poder federal no ha dado aún un balance positivo, (en especial con la administración Fox), esto sirvió para darle tranquilidad al viejo partido, y desde su imagen de tercera fuerza política, poder observar cuáles eran las ventajas y defectos de sus contrincantes.
Por ejemplo, el caso del PRD, que vio transformarse a su Mesías en su principal agresor, la figura de AMLO se convirtió de un referente a un estigma para el sol azteca, que vio demasiado cerca la posibilidad de instaurar un gobierno de ¿Izquierda? en el 2006, pero desde aquella vez que rozaron la cúspide, el partido amarillo ha venido en franco declive en casi todo el país (excepto el DF en donde está su principal bastión). La falta de presión en el Norte y el debilitamiento en el Sur regresó al partido de Jesús Ortega al lugar que tenían en el siglo pasado, como una lejana tercera minoria dentro del congreso y en la representación estatal. Víctima de sus propios errores, la renovación del PRD jamás llegó y al final decidió basarse en figuras ya quemadas (Bejarano, Encinas, el mismo Ortega) y en métodos populistas, antes de dar una imagen mas fresca frente a los nuevos votantes.
Sin la atención de los medios, con una aparente renovación en la generación de políticos encabezada por Peña Nieto en el Edo. Mex. y sin cometer errores cruciales (como la Biblioteca Vasconcelos, hacer su guerra sucia muy obvia, tener disputas en elecciones internas o propuestas absurdas como las del PVEM por decir ejemplos) el PRI no ganó confianza, pero se volvió la alternativa para los votantes que no quisieron anular su voto o que aplicaron el "voto de castigo" en sus entidades.
¿Y que tiene que ver esto con la economía? Pues que a partir de ahora, y gracias a la alianza con el PVEM, el tricolor tendrá mayoría absoluta dentro del congreso, es decir, que casi toda propuesta priísta podría pasar sin problemas. Aún queda la senciación de que el fantasma de la privatización podría regresar, pero todo esto depende de si el cambio en los orígenes políticos del PRI si fue de raíz, o si son jóvenes lobos hechos a la vieja escuela.
Faltan aún datos como el rango de edad de los que votaron, como quedó el estatus económico de cada estado y, obviamente, el escrutinio final.
Veremos que dice el tiempo
creo que también hay que tomar en cuenta la intervención de los medios de comunicación, como televisa, siendo uno de los principales impulsores de las campañas que favorecen al PRI y en particular a Enrique Peña Nieto a quien definitivamente le esta echando todas las cartas esta televisora. que gran perspectiva, para su Beneficio, ha tenido Ascarraga y valla que le sacara provecho a esa mayoria priista.
ResponderEliminar¿de donde provienen esos porcentajes que muestras en tu artículo?, ¿Cuál es tu fuente?